El color triste de los atardeceres en combinada secuencia con el mirar de tus ojos.


De seguro, en algún instante
(viajando en el borde de tus pupilas dilatadas, jugando a nada, las atravieso)
un pequeño chasquido de tiempo
(noto que has querido imitar un sol radiante)
mis ojos ofrecen una mirada primaveral
casi floreciente
(el orgullo otoño se pinta de nuevo en nuestros labios)
y siento vivir, en el sueño.

Recuerdo
(y perfectamente)
flores deshechas en el camino
(burbujean alrededor de nuestras manos)
decías: ayer soñé contigo.
¿De que se trata masomenitos? - me pregunto
He mirado tus manos blancas,
sonrisa perfecta.
No ha pasado nada
solo he soñado contigo,
(bajando la mirada como ciervo triste)

Y entre todas las flores frescas de la primavera que me propongo ser
en este profundo sueño
nazco de nuevo
(que triste nacer cuando ya no naces conmigo)
Se ha ido la pupila dilatada
la sonrisa, clara melancolía severa
Cusco en el color de tu pelo
Se ha ido en reversa, para siempre
(haciendo que la retrospectiva de nuestras vidas)
se vea efímera.
Se ha ido la secuencia del color triste
sin haber definido tu mirada como textura de otoño o simple calorcito sofocante de verano.

Comentarios